07. La Liberación de la Iglesia

Capítulo 7

 

La Liberación de la Iglesia

 

Mas cuando ya era fuerte, (Uzías, Rey de Judá) su corazón se enalteció para su ruina; porque se rebeló contra Jehová su Dios, entrando en el templo de Jehová para quemar incienso en el altar del incienso (2 Chr. 26:16).

 

La historia de Uzías no es muy conocida. Generalmente fue un buen rey (2 Chr. 26:4) —uno de los pocos reyes buenos del Israel antiguo. Pero se hizo arrogante, como Saúl cuando le ofreció un sacrificio a Dios cuando Samuel se demoró, y perdió su reino como resultado (1 Sam. 13). Uzías pensó que podía sacrificarle a Dios en el templo.

 

Los sacerdotes se le opusieron, advirtiéndole que él estaba actuando impropiamente.

 

Entonces Uzías, teniendo en la mano un incensario para ofrecer incienso, se llenó de ira; y en su ira contra los sacerdotes, la lepra le brotó en la frente, delante de los sacerdotes en la casa de Jehová, junto al altar del incienso (v.19).

 

El rey quedó leproso hasta que murió. De acuerdo con la ley bíblica (Lev. 13, 14), él fue separado de la gente en una cuarentena de por vida (v.21).

 

¿Qué significa este pasaje? Es razonablemente claro: hay una separación fundamental entre el ministerio de la justicia civil (la espada) y el ministerio de los sacramentos. La iglesia es una institución legalmente del pacto, una jurisdicción separada del estado.

 

El pacto de la iglesia es paralelo al modelo básico del pacto en la Biblia. Primero, la trascendencia e inminencia (presencia). El ministro y los ancianos representan a Dios ante el pueblo y al pueblo ante Dios. Dios está presente con Su pueblo en los cultos de la iglesia, especialmente durante la Santa Cena (comunión).

 

Segundo, existe la jerarquía. Los ancianos gobiernan sobre los diáconos, y ambos gobiernan al servir a los miembros. Los ancianos sirven como tribunal de apelaciones en las disputas de la iglesia (la. Corintios 3).

 

Tercero, existe la ética. La iglesia predica el evangelio, la declaración de la ley de Dios para cada área de la vida. La iglesia es una consejera, como los levitas lo fueron, a otras instituciones.

 

Cuarto, existe el juicio. La iglesia excomulga —excluye de la comunión como un preludio del juicio final de Dios (la. Corintios 5).

 

Quinto, existe la continuidad. La iglesia es una institución que siempre permanece, el lugar donde los padres y los hijos se reúnen. Dispone la continuidad para las familias por medio del sacramento del bautismo.

 

Naturalmente, vemos una iglesia rival en los cultos satánicos, pero más importante, vemos en el estado mesiánico la agencia de salvación auto-proclamada del humanismo.

 

El estado busca servir como la voz de Dios, o lo que es lo mismo hoy, la voz de hombre en un mundo donde dicen que Dios no existe. Es por esto qué las tiranías insisten en elecciones, y requieren que todos los ciudadanos voten en éstas elecciones que no tienen sentido. "Vox populi, vox dei": la voz de la gente es la voz de Dios —el dios del humanismo.

 

Segundo, establece una jerarquía burocrática. Esta jerarquía le dicta a la gente cómo tiene que vivir. Es una jerarquía de arriba hacia abajo.

 

Tercero, el Estado anuncia las leyes, una corriente interminable de leyes. En los Estados Unidos, todos los días, la burocracia nacional publica el Registro Federal, que consiste de más de 200 páginas, en tres columnas de imprenta pequeña, anuncia las órdenes y las reglas nuevas del día. Más de 54,000 páginas aparecen cada año. Casi nadie, excepto los abogados especializados pueden leer estas leyes. (La mayoría de las leyes de Dios para el gobierno civil aparecen en Éxodo 20-23).

 

Cuarto, el estado se denomina a sí mismo juez sobre cada aspecto de la vida, invadiendo la iglesia y la familia sin importarle las consecuencias. En Méjico, por ejemplo, el estado es dueño de cada iglesia que se construye y su tierra, y las "iglesias en los hogares" son ilegales. Los vecinos pueden informarle a la policía de actividades religiosas, y si la casa no está previamente registrada como una iglesia, el estado legalmente puede confiscar la casa.

 

Quinto, el estado trata de controlar el futuro controlando el capital. Exigiendo impuestos sobre las herencias. Estableciendo deudas a largo plazo, con lo cual destruye el futuro independiente de los contribuyentes. Descapitaliza a los cristianos.

 

Silenciando el Consejo Entero de Dios

 

Que el marxismo se debe promover en el nombre del cristianismo es la ironía más grande de este siglo. La iglesia no ha tenido un enemigo más grande en su historia. Pero hemos visto este modelo antes. Los falsos profetas del Israel antiguo frecuentemente hablaron en el nombre del Dios de Israel. Estos fueron los profetas a quienes los reyes malvados quisieron oír. Aún cuando el rey Acab sabía que sus profetas le decían lo que el quería oír, en vez de la verdadera palabra de Dios, él los prefirió a ellos. Cuando el rey Josafat de Judá le pidió que llamara a un verdadero sacerdote, Micaías, Acab sabía que él

profetizaría malas noticias. Cuando Micaías profetizó buenas noticias, Acab lo reprendió: "¿Hasta cuántas veces te conjuraré por el nombre de Jehová que me hables sino la verdad?" (2 Chr. 18:15). El sabía la verdad de los falsos profetas.

 

Tan violenta era la hostilidad de Acab hacia la palabra de Dios que el sirviente de Acab, Abdías, tuvo que esconder a cien profetas en cuevas para salvar sus vidas (1 Ki. 18:13). Fue sólo bajo presión extrema y la sequía y el hambre que Eli pudo lograr que Acab consintiera a la confrontación decisiva en el Monte Carmelo entre él, Elias y los

850 profetas malos de Baal.

 

La apostasía general siempre acompaña la tiranía. Cuando el pueblo de Israel en la época de los jueces comenzaba a adorar a los dioses cananeos o filisteos, Dios los entregaba en las manos de sus enemigos. Dios dijo, en efecto: "Entonces les gustan los dioses filisteos, ¿verdad? Muy bien, permítanme enseñarles de verdad como son esos dioses. Los entregaré a su jurisdicción por unos pocos años,"

 

Hoy día hay personas dentro de la iglesia que nos dicen que las leyes del Antiguo Testamento son intrínsecamente tiránicas. Nos dicen que la iglesia puede vivir bajo cualquier sistema de ley política del mundo, y todavía sobrevivir. Pero hay un sistema de ley supuestamente prohibido para siempre: la ley bíblica. Esto sería intolerable. Esto significaría que los cristianos ejercitarían el dominio. La religión de poder no quiere oír esto; ni tampoco los religiosos escapistas.

 

Lo que aprendemos en el Antiguo Testamento es exactamente lo contrario: la tiranía fue el producto de cada sistema de ley rival del mundo antiguo salvo la ley del Antiguo Testamento. El Dios de la Biblia es el Dios de la liberación. Por lo tanto su ley produce la liberación. Pero los críticos del sistema de ley del Antiguo Testamento reclaman que un gobierno civil conforme a la ley del Antiguo Testamento produciría una tiranía.

 

Podemos ver cuan efectivos los humanistas han sido en persuadir a los cristianos a entregar su herencia de libertad por un montón de lentejas burocráticas.

 

Así que cuando la iglesia comienza a declarar los principios santos de Dios del orden civil, el estado se escandaliza. "¡Cómo se atreve! Su trabajo es mantener la tranquilidad de la gente," dice el gobernante actual. "No es su tarea hablar francamente de asuntos políticos. Estos no conciernen a la iglesia."

 

Los revolucionarios igualmente se escandalizan. "Es su trabajo predicar la revolución, y no la reforma," dice el teólogo de liberación marxista. "No es su trabajo predicar el cambio pacífico, la reconstrucción de la sociedad por la predicación del evangelio, la descapitalización del estado. No, la meta es capturar el estado, reforzarlo, y hacerlo aún más poderoso."

 

Los escapistas se escandalizan también. "Mire, nosotros venimos a la iglesia para apaciguar nuestros espíritus. Usted sigue hablando de temas desagradables. No hay nada que podamos hacer en contra de los problemas del mundo fuera de las cuatro paredes del santuario. Predique a Jesús, y él crucificado —y esté seguro que Ud. lo deja colgado en la cruz, donde corresponde."

 

La predicación del evangelio completo espanta tanto a los que creen en la salvación política, así como también a los que creen en una salvación trivial que niega al mundo. El mensaje de la Biblia es sencillo en concepto: la redención comprensiva. Todo se debe llevar bajo el dominio de Jesús, a través de su pueblo, que lo representa como embajadores y jueces en la tierra. Todo. Esto significa que Cristo redimió (volvió a comprar) al mundo entero.

 

Eso significa que no hay neutralidad entre Cristo y Satanás. El gobierno de Cristo tiene que ser establecido sobre todas las cosas antes que El entregue el reino a su Padre ( 1 Cor. 15:24).

 

Evitando Obligaciones Pastorales

 

El gobierno cristiano significa un gobierno conforme a la ley bíblica por cada cristiano en su área de obligación dada por Dios: la familia, los negocios, la educación, o lo que sea. Para predicar tal evangelio, los pastores tienen que poseer una visión de dominio. Tienen que entender la Biblia tan bien que puedan ver cómo se aplica en muchos campos "seculares" diferentes. Por esto es que los pastores como grupo necesitan ocuparse en el estudio especializado, para que puedan predicar y escribir con autoridad. Cada pastor necesita saber algo de uno o dos campos "seculares" que se tratan en la Biblia. El debe estar en contacto con otros cristianos que entienden sus campos. Entonces él puede traer al pulpito este entendimiento amplio de la Biblia. Puede comenzar a motivar a los cristianos para que se orienten hacia el dominio.

 

Esta es una gran tarea. Pocos pastores saben donde comenzar. Temen equivocarse al hablar francamente sobre áreas en que no tienen mucho conocimiento. Muy bien, su trabajo es comenzar a estudiar hasta que tengan más capacidad. Pero es tan fácil ponerse de acuerdo con el estado — ¿Mantenga a la iglesia fuera de la política (y todo lo demás)? —y evitar considerar la Biblia como la fuente de los prototipos para muchas áreas de la vida, que pocos pastores jamás comienzan. Ellos evaden predicar el consejo de Dios.

 

El humanismo enseña que el Dios de la Biblia así como la Palabra misma no son pertinentes a nada (quizás) fuera de la vida familiar. Los pietistas (religiosos escapistas) se ponen de acuerdo con los humanistas. La única forma de contestar sus críticas es al demostrar que la Biblia es pertinente a cada área de la vida. Esto requiere trabajo dedicado, estudio cuidadoso, y riesgo.

 

La Persecución

 

La iglesia empieza a ser atacada y controlada inmediatamente cuando los aliados comunistas de los teólogos de la liberación alcanzan el poder político o militar. La iglesia se ve como una de las dos instituciones enemigas del estado, la otra es la familia. Pero las iglesias son muchos más fáciles de controlar que las familias. Hay menos de ellas, su propiedad es visible, y el estado puede amenazar a sus líderes.

 

Hay dos razones muy importantes por las cuales todavía no se persigue a la iglesia en los países no comunistas. Primero, porque los gobernantes políticos existentes todavía no quieren tomar el riesgo de presionar a la iglesia. Segundo, los mensajes que predican la mayoría de los pastores desde sus pulpitos no amenazan a los gobernantes políticos existentes. En resumen, hay altos costos y pocos beneficios para los gobernantes políticos que tratan de callar a la iglesia. La mayoría de las iglesias ya han adoptado métodos de portarse bien. Ellos evitan la controversia.

 

No obstante, la existencia de fuentes de autoridad legalmente independientes dentro de la sociedad es siempre una amenaza en principio para los gobernantes civiles humanistas. Las iglesias que predican el consejo completo de Dios finalmente pueden esperar problemas con los magistrados civiles. ¿Qué deben hacer ellos para prepararse para ese día?

 

Primero, tienen que hacer uso completo de la oración. La oración les da a los cristianos acceso directo al santuario de Dios. La oración colectiva de la iglesia ofrece poder adicional: esto es el mono polio de adoración colectiva ordenada por Dios.

 

Pablo nos manda a orar por el gobierno civil, para que la iglesia quizás tenga paz (1 Tim. 2:1-3).

 

Segundo, los Salmos ofrecen ejemplos de oraciones de ira. Estos se llaman a veces los salmos imprecatorios. Oran para traer la ira de Dios contra sus enemigos, que son los enemigos de la iglesia. El Salmo 83 es un buen ejemplo. El Salmo 74 es otro.

Estas deben ser oraciones públicas, quiere decir oraciones oficiales de la iglesia. Si los gobernantes rehúsan a hacer lo justo, y llegan a ser una amenaza a la paz pública y el bienestar público, entonces serán blancos legítimos de oraciones imprecatorias.

Le piden a Dios que El los reforme o los quite.

 

En otras palabras, las oraciones de la iglesia deben ofrecer a los gobernantes recompensas y castigos. Los gobernantes deben entender que es mejor tener las iglesias de una nación a su lado. Esto reduce la probabilidad de la persecución.

 

A veces la situación puede haber empeorado tanto que los oficiales de la iglesia temen hacer las oraciones hostiles en público. Ellos deben reunirse secretamente y entonces ofrecer oraciones en nombre de la gente. Mientras peor sea la situación externa, más airadas deben ser las oraciones. Le piden a Dios que defienda Su buen nombre por defender a Su novia, la Iglesia.

 

El Protector de la Familia

 

Una de las funciones de la iglesia es la de reforzar y defender a la familia. Esto significa que se debe alentar a los padres que acepten su tarea como maestros de sus hijos. A los padres se les requiere que enseñen la ley de Dios, desde la mañana hasta la noche (Deut. 6:6-7). Tal vez parte de ellos no conozcan bien la ley de Dios, entonces la iglesia debe enseñarles.

 

Si el estado es la agencia primaria de la educación (como lo es en todas las sociedades humanistas), entonces los padres deben ser alentados a sacar sus hijos de las escuelas del estado y matricularlos en las escuelas cristianas privadas. Si no es legal hacer esto, la iglesia tiene que alentar a los padres a pasar tiempo con sus hijos para ayudarlos a desaprender las mentiras que los evolucionistas y los marxistas de las escuelas del estado les han dicho.

 

Hay una batalla sobre las mentes de la próxima generación. Los humanistas quieren robar la herencia de las familias por capturar las mentes de los que la heredarán.

 

La familia es la agencia primaria de asistencia social. A veces las familias hacen una tarea pobre en esta área. Como una agencia secundaria de asistencia social, la iglesia ofrece la caridad mínima, para que se pueda evitar una crisis temporánea (2 Cor. 8). La iglesia no debe tratar de crear la dependencia permanente. Su trabajo es el de edificar miembros independientes y orientados hacia el dominio. La caridad puede servir de apoyo sicológico, animando a la gente a tomar riesgos con miras al futuro. La iglesia representa a Dios, quien no permitirá que Su pueblo muera de hambre. Pero la caridad puede servir también de muleta sicológica, una excusa para no trabajar. Pablo prohíbe esto:

 

Porque también cuando estábamos con vosotros, os ordenábamos esto: Si alguno no quiere trabajar, tampoco coma (2 Thes. 3:10).

 

Para reducir los riesgos financieros a los miembros de la iglesia, los diáconos deben instar a los miembros a comprar pólizas de seguros básicas para proteger a su familia, donde tales pólizas sean disponibles. Los seguros son unas de las invenciones más sabias del mundo moderno. Permiten a la gente compartir los riesgos de una forma económica. Los seguros de vida y de accidente son muy importantes. Si es necesario, la iglesia puede pagar las primas de seguros de vida, y nombrarse a sí mismo como administrador beneficiario de las pólizas de seguro de vida, y así las viudas y niños pueden estar seguros de cuidado si los maridos se mueren.

 

Pero se debe alentar a los esposos que compren seguros de vida que se puede renovar anualmente, no-como un programa de ahorros, sino sólo como un tipo de plan sencillo que paga cuando una persona muere.

 

La Autoridad en la Iglesia

 

Como ya hemos visto, el tipo fundamental de gobierno humano es el gobierno propio. Ningún gobierno institucional puede tener medios para vigilar a sus miembros de día y de noche. Así, que la meta de predicar debe ser de aumentar al gobierno propio de los miembros. Ellos tienen que ser enseñados a reconocer cuáles principios bíblicos aplica en cada situación histórica.

 

El gobierno propio debe de invocarse cada vez que la iglesia sirve la Cena del Señor. "Por tanto, pruébese cada uno a sí mismo, y coma así del pan, y beba de la copa" (1 Cor. 11:28). Esto implica la reexaminación de sí mismo y la confesión de pecados delante de Dios. Al servir la Santa Cena con frecuencia, la iglesia estimula el gobierno propio entre sus miembros. Este es un argumento fuerte para servir Santa Cena cada semana. Pero oficiales de la iglesia deben ser advertidos de antemano: si se introduce la comunión semanal en una iglesia que tema a Dios con frecuencia creará problemas mayores, hasta la rebelión y división.

 

Hay lobos vestidos de ovejas en cada iglesia, especialmente iglesias que no han tenido un programa continuo de disciplina a través de la excomunión. Los malhechores de la congregación sentirán la presión de la comunión semanal. Ello se manifestará y generalmente querrán arrastrar a otros miembros en controversias en contra de los oficiales de la iglesia. Se debe estar preparado para esto. Eso es lo que se supone que la comunión semanal alcance: desherbar (Mat. 13:7, 22) a los que resienten la disciplina de Dios en sus vidas. La comunión semanal los fuerza a hacer frente con este problema moral cada semana.

 

Los ancianos tienen que comenzar a servir como tribunales de apelaciones (1 Cor. 6). Tienen que estar listos a detener todos los rumores y el chisme. El chisme es un pecado (Lev. 19:16).

 

Cada vez que se le trae una denuncia a un anciano de la iglesia, él debe pedir al que le trae la denuncia que repita la acusación porque el problema puede llegar a juicio. Sería sabio para el oficial llevar una libreta con este propósito. El sólo tiene que sacarla, anotar la fecha, anotar el nombre del acusador, y entonces pedirle que repita la acusación pausadamente. Esto reducirá el chisme drásticamente. Esto hace que el chismoso hable con precisión. El costo de ser un testigo falso (perjuro) es que se le dé la pena que habría sido impuesta a la víctima (Deut. 19:19).

 

Al mantener disputas de la iglesia fuera de los tribunales seculares, el estado se mantiene a una distancia más lejana. Será más probable que el estado reconozca a la iglesia como una jurisdicción independiente, lo que Dios dice que es. Al someter se a la ley de un dios rival (humanismo), miembros de la iglesia han violado el pacto.

 

Cualquier miembro de la iglesia que apela una decisión de la iglesia al estado debe ser excomulgado inmediatamente. El está llamando al estado a juzgar a la iglesia. Esto es un acto de provocación. También, una vez que él es excomulgado y no es considerado más como un cristiano para el propósito de tomar decisiones institucionales (1 Cor. 5), los miembros de la iglesia entonces pueden desafiarle delante de los tribunales seculares y defender a la iglesia de sus acusaciones públicas. (El ejemplo obvio es una disputa con respecto a un divorcio otorgado por la iglesia, especialmente la acusación de adulterio u otro pecado mayor contra uno de los cónyuges. Cuando se anuncia las razones para la excomunión y divorcio en público, es posible que la parte culpable busque venganza contra la iglesia.)

 

Como es el caso en cada institución basada en el pacto, la autoridad judicial está colocada por la cabeza (el principio de la representación o la presencia), pero la vía jerárquica se debe imponer desde abajo hacia arriba, y no de arriba hacia abajo. El tribunal de apelaciones, no régimen de mando burocrático, es el modelo bíblico. La estructura del tribunal de apelaciones aumenta el grado de independencia y la toma de decisiones independientes por los cristianos. Aumenta el gobierno propio bajo Dios. Esto aumenta la división de trabajo y la especialización dentro de la iglesia (1 Cor. 12), y por lo tanto aumenta la extensión de la autoridad de los cristianos sobre la creación. Cada miembro puede ejercitar mejor sus dones específicos delante de Dios y el hombre.

 

Las Prerrogativas de la Iglesia

 

La iglesia tiene el derecho de hablar francamente sobre cualquier asunto con el cual la Biblia trata. La iglesia no es una agencia de gobierno civil, de gobierno familiar, ni de cualquier otro tipo de gobierno humano. Es el juez de todas las instituciones delante de Dios, porque guarda las llaves del cielo (los sacramentos), y proclama la palabra de

Dios desde el pulpito. Finalmente, los cristianos juzgarán a los ángeles (1 Cor. 6:3).

 

La iglesia debe poseer su propia propiedad si tiene los recursos para comprarla en la competencia del mercado libre. Si la iglesia es el mayor postor sobre una propiedad, y el vendedor desea vender a la iglesia, entonces ninguna agencia estatal debe rehusarse a permitir la venta.

 

No se debe cobrar de la iglesia ningún impuesto por ninguna agencia del gobierno civil. Es una jurisdicción legal independiente a los ojos de Dios. La iglesia es inmune a los impuestos a los ojos de Dios. Cualquier infracción de esta inmunidad es comparable a la infracción de Uzías en el templo. La iglesia debe orar por la ira de Dios sobre los magistrados civiles que tomaron la decisión de cobrar los impuestos de la casa de Dios.

 

Si cualquier nivel del gobierno civil considera que los donantes de las donaciones caritativas voluntarias para la iglesia pueden deducirlas de sus impuestos ordinarios, entonces a los donantes de la iglesia debe permitírseles aprovecharse de esta exención especial.

 

La iglesia es una entidad legal separada. Sus deudas (si alguna) no son las deudas personales de los miembros individuales. Los tribunales civiles pueden condenar a los oficiales de la iglesia como criminales en su capacidad como oficiales (por ejemplo, la malversación de fondos), y fijar las penas apropiadas contra ellos personalmente o contra los bienes de la iglesia si los oficiales abusaron la autoridad de la iglesia para cometer un crimen, pero estas penas no son las responsabilidades de los miembros.

 

Si las iglesias establecen escuelas, estas escuelas deben ser legalmente independientes de todas las reglas del estado menos las reglas normales de seguridad y salud que son aplicadas igualmente en todos los edificios públicos, especialmente que pertenecen al estado. No debe haber interferencia con los materiales curriculares de las escuelas administradas por la iglesia.

 

Resumen

 

La iglesia se estructura conforme al pacto de Dios. Es una jurisdicción legal separada a los ojos de Dios. Posee el monopolio de los sacramentos. Su autoridad de excomulgar es su poder principal.

 

Proclama el consejo completo de Dios. Nada a lo cual la Biblia se refiere está fuera de la jurisdicción de la predicación de la iglesia. Cualquier atentado a limitar esta función de predicar representa un asalto de los enemigos de Dios contra la Palabra de Dios.

 

Si la sociedad va a recibir las bendiciones completas de Dios, los individuos y otras instituciones tienen que respetar la jurisdicción legal de la iglesia. Si el estado estorba a la iglesia en su predicación, entonces Dios traerá el juicio contra los magistrados civiles implicados. Si la población entera se pone de acuerdo con el estado en que debe estorbar a la iglesia, entonces Dios castigará esta sodomía espiritual según su pacto, es decir, colectivamente. Lo que equivale el fuego y azufre es inminente (Génesis 19). Los individuos que desean evitar tal juicio colectivo serían sabios si tomaran la causa de la iglesia.

 

En resumen:

 

1. Al rey en el Israel antiguo no le era permitido ejercitar la prerrogativa de sacerdote de hacer sacrificios a Dios.

 

2. El ministerio de la espada es diferente del ministerio de los sacramentos.

 

3. La estructura del pacto de la iglesia es paralelo a la estructura general del pacto.

 

4. Satanás establece una estructura eclesiástica rival a través del estado.

 

5. El estado satánico busca falsos profetas.

 

6. La apostasía general siempre acompaña la tiranía.

 

7. Los cristianos modernos creen que las leyes de Dios en el Antiguo Testamento promoverían la tiranía hoy.

 

8. Los humanistas sostienen lo mismo.

 

9. En el Antiguo Testamento, todas las otras estructuras de ley promovieron la tiranía.

 

10. Los gobiernos humanistas civiles, los revolucionarios, y los religiosos escapistas se resienten de que la iglesia predique la Biblia completa.

 

11. Los pastores temen añadirse tareas.

 

12. Predicar el consejo completo de Dios implica necesariamente familiarizarse con muchos aspectos del pensamiento y la cultura.

 

13. La iglesia es perseguida cuando humanistas dedicados sistemáticos llegan a tener el poder político.

 

14. Las iglesias tienen que orar oraciones de paz y oraciones de juicio.

 

15. La iglesia es el protector de la familia.

 

16. La iglesia es una agencia de asistencia secundaria, que hace el trabajo cuando las familias fallan.

 

17. El gobierno propio es básico para una iglesia bíblica.

 

18. El gobierno propio es invocado en la Santa Cena (el examen propio, y la confesión de los pecados).

 

19. Las cenas de comunión semanal aumenta la frecuencia de la necesidad del gobierno propio reglamentario.

 

20. Los ancianos de la iglesia deben servir como el tribunal de apelaciones.

 

21. Los juicios formales reducirán el chisme en la iglesia.

 

22. La iglesia es una jurisdicción separada del Estado.

 

23. Por esto necesita sus propios tribunales autónomos bajo Dios.

 

24. La autoridad judicial está por la cabeza, pero el sistema se activa desde abajo hacia arriba.

 

25. La estructura satánica es burocrática, con la acción iniciada por la élite e impuesta sobre los rangos más bajos de la institución.

 

26. La iglesia tiene privilegios básicos como una jurisdicción separada: libre de interferencia por parte del estado.

 

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