30. JESUCRISTO COMO EL UNIGÉNITO HIJO

Capitulo 30 JESUCRISTO COMO EL UNIGÉNITO HIJO

 

LAS GRANDE DOCTRINAS DE LA BIBLIA

por R. C. Sproul

Traductora: Marcela Robaína

 

 

30 JESUCRISTO COMO EL UNIGÉNITO HIJO

 

La Biblia se refiere a Jesús como siendo "el unigénito del Padre" (Jn. 1:14) Yesto ha provocado mucha controversia en la historia de la iglesia. Como a Jesús también se lo llama "el primogénito de toda creación" (Col. 1:15), se sostiene que la Biblia enseña que Jesús no es divino, sino que se trata de una criatura exaltada.

 

Tanto los Testigos de Jehová como los Mormones niegan la deidad de Cristo apelando a estos conceptos. Es principalmente por causa de su negación de la deidad de Cristo que estos dos grupos son considerados sectas y no denominaciones cristianas propiamente dichas.

 

La deidad de Cristo fue un tema crucial de discusión en el siglo cuarto cuando el hereje Arria negó la Trinidad. El principal argumento de Arria en contra de la deidad de Cristo anticipaba los argumentos modernos de los Testigos de Jehová y los Mormones. Arria fue condenado como hereje en el Concilio de Nicea en el año 325 d.e.

 

Arria sostenía que la palabra griega traducida como el sufijo "génito" (en la palabra "unigénito" y "primogénito") significaba "suceder", "convertirse", "comenzar a ser". Lo que ha sido engendrado debe tener un comienzo en el tiempo. Debe ser finito en lo que respecta al tiempo, lo que es un signo de una criatura. Ser "el primogénito de toda creación" sugiere la jerarquía superior de todo lo creado, superior a los ángeles, pero siempre dentro del orden de lo creado, sin ascender a un orden superior. Adorar a una criatura, de cualquier tipo, constituye una idolatría. Ningún ángel ni ninguna otra criatura es digna de adoración. Arria concibió el atribuirle la deidad a Jesús como un rechazo blasfemo del monoteísmo bíblico. Arria consideraba que Dios debía ser considerado "uno", uno en esencia y uno en persona.

 

El Credo Niceno refleja la respuesta de la iglesia a la herejía arriana. Confiesa que Jesús "fue engendrado, no hecho". En esta fórmula tan sencilla, la iglesia estaba celosamente protegiéndose de la idea de interpretar el sufijo "génito" (en la palabra "unigénito" y "primogénito") como queriendo significar creado, o llevando implícita la idea de una criatura.

 

Algunos historiadores han censurado al Concilio de Nicea por haberse comprometido en defender una causa especial o requerir una gimnasia mental para eludir el significado liso y llano de la palabra griega traducida por el sufijo génito en la expresión "el primogénito de toda creación".

 

La iglesia, sin embargo, no huyó del significado primario de estos términos de una manera arbitraria. Había una base justificable para esgrimir el morfema génito con el calificativo "no hecho".

 

En primer lugar, la iglesia estaba buscando entender estas expresiones dentro del contexto total de la enseñanza bíblica relacionada con la naturaleza de Cristo. Estando persuadida de que el Nuevo Testamento le asignaba claramente la deidad a Cristo, la iglesia se rehusaba a enfrentar una parte de la Escritura contra otra.

 

En segundo lugar, si bien el Nuevo Testamento había sido escrito en griego, muchos de sus conceptos y formas de pensamiento estaban cargados de significados hebreos. Los conceptos hebreos fueron transmitidos por el vehículo de la lengua griega. Este hecho de por sí ya nos está poniendo en sobre aviso con respecto a la tendencia a apoyarnos excesivamente sobre los matices del griego clásico. Del mismo modo que sería un error entender la palabra logos, tan cargada de connotaciones, que Juan utilizó para referirse a Jesús, exclusivamente con las ideas griegas asociadas a la utilización de ese término.

 

En tercer lugar, el morfema génito es utilizado de una manera especial en el Nuevo Testamento. En Jn. 1:14 Jesús es llamado "el unigénito". Nuevamente, en Jn. 1:18 se lo llama "el unigénito Hijo". Hay evidencia muy significativa en los manuscritos que sugiere que el griego original decía "el unigénito Dios". Si este texto hubiese sido el aceptado, el debate ya habría sido superado. Sin embargo, si de todos modos tratamos el pasaje como diciendo "el unigénito Hijo", todavía contamos con un calificativo crucial. Jesús es llamado el unigénito (monogenais). El prefijo mono es más fuerte en griego que el prefijo castellano uni. Jesús es absolutamente singular en su génesis. Ha sido engendrado de una manera única en su género. No hay nada ni nadie que haya sido engendrado en el mismo sentido en que fue engendrado Jesús. El hecho de que la iglesia pueda hablar sobre la génesis eterna de Cristo es un intento de hacer justicia a este factor. El Hijo procede eternamente del Padre, no como una criatura, sino como la Segunda Persona de la Trinidad.

 

El libro de Hebreos, que también hace referencia a Jesús come "engendrado" (Heb. 1:5), es posiblemente la epístola contiene la Cristología más elevada del Nuevo Testamento. El único libro del Nuevo Testamento que puede rivalizar con Hebreos a este respecto es el evangelio de Juan. Y es precisamente Juan que llamaba a Jesús "Dios" con total claridad. Es también Juan que habla de Cristo como "el unigénito".

 

Por último, la expresión "el primogénito de toda creación" debe ser entendida a partir del panorama cultural judío del primer siglo. Desde esta perspectiva podemos ver que el término primogénito se refiere a la posición exaltada de Cristo como el heredero del Padre. De la misma manera que el hijo primogénito solía recibir la herencia patriarcal, Jesús como el Hijo divino recibe el reino del Padre como su herencia.

 

Resumen

 

l. Ha habido mucha controversia en la historia de la iglesia sobre la deidad de Cristo por el hecho de que Jesús es llamado "el unigénito del Padre" y "el primogénito de toda creación".

 

2. Los Testigos de Jehová y los Mormones utilizan estos pasajes para negar la deidad de Cristo.

 

3. El Credo Niceno declaró que Jesús fue "engendrado, no hecho". Esta aclaración se hizo para reflejar la afirmación sobre la deidad de Cristo contenida en el Nuevo Testamento.

 

4. Jesús es llamado "el unigénito" del Padre. Jesús ha sido engendrado por el Padre de una manera única en su género, no como una criatura, sino como el Hijo eterno de Dios, como la Segunda Persona de la Trinidad.

 

5. El término primogénito debe ser entendido en el contexto judío del primer siglo. Jesús es "el primogénito de toda creación" en el sentido de que Él es el heredero de todo lo que le pertenece al Padre. "

 

 

Pasajes bíblicos para la reflexión

Jn. 1:1-18   

Col. 1:15-19   

Heb. 1:1-14

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