16. LA SANTIDAD DE DIOS

Capitulo 16 LA SANTIDAD DE DIOS

 

LAS GRANDE DOCTRINAS DE LA BIBLIA

por R. C. Sproul

Traductora: Marcela Robaína

 

16 LA SANTIDAD DE DIOS

 

La primera oración que aprendí siendo un niño fue la sencilla oración de agradecimiento frente a los alimentos: "Dios es grande; Dios es bueno. Y le agradecemos estos alimentos". Supongo que esta oración debería de rimar. Al menos, rimaba cuando la recitaba mi abuela que pronunciaba food ("alimentos") de manera tal que rimara con good ("bueno").

 

Estas dos virtudes asignadas a Dios en esta oración, la grandeza y la bondad, están comprendidas en una sola palabra bíblica, la santidad. Cuando hablamos de la santidad de Dios, estamos muy acostumbrados a asociarla casi exclusivamente con la pureza y la justicia de Dios. Sin duda que la idea de santidad contiene dichas virtudes, pero no constituyen el significado principal de la santidad.

 

La palabra bíblica santo tiene dos significados distintos. El significado principal es "lo apartado" o "lo otro". Cuando decimos que Dios es santo, estamos llamando la atención a la profunda diferencia que existe entre Él y todas las demás criaturas. Se refiere a la majestad trascendente de Dios, a su augusta superioridad, en virtud de la cual Él es digno de todo nuestro honor, nuestra reverencia, nuestra adoración y nuestra alabanza. Él es "otro", o es distinto a nosotros en su gloria. Cuando la Biblia habla de objetos santos, o de un pueblo santo, o de un tiempo santo, se refiere a objetos que han sido apartados, consagrados o hechos diferentes por la mano de Dios. El suelo que pisaba Moisés frente a la zarza que ardía era suelo santo porque Dios estaba allí, presente de una manera muy especial. Era la cercanía de lo divino que convertía a lo ordinario súbitamente en algo extraordinario, y a lo cotidiano en algo fuera de lo común.

 

El segundo significado de santo se refiere a las acciones puras y justas de Dios. Dios hace lo que está bien. Nunca hace algo que esté mal. Dios siempre actúa de manera justa porque su naturaleza es santa. Podemos entonces diferenciar la justicia interna de Dios (su naturaleza santa) de la justicia externa de Dios (sus acciones)..

 

Como Dios es santo, es grande y bueno al mismo tiempo. No hay maldad entremezclada con su bondad. Cuando somos llamados dos a ser santos, no significa que hemos de compartir la majestad divina de Dios, sino que hemos de apartarnos de nuestra pecaminosidad normal como caídos. Hemos sido llamados a reflejar el carácter moral y la actividad de Dios. Hemos de imitar su bondad

 

Resumen

 

La santidad tiene dos significados: (1) "lo otro" o "lo apartado", y (2) "las acciones puras y justas".  

 

SANTO = 1. Lo otro (majestad) y 2. Pureza (justicia)

 

Hemos sido llamados a ser santos -a reflejar la justicia y la pureza de Dios.

 

Pasajes bíblicos para la reflexión

 

Ex. 3: 1-6 

1 Sam. 2:2  

Ps. 99: 1-9  

Is. 6:1-13 

Rev. 4:1-11

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