98. EL REINO DE DIOS

Capitulo 98 EL REINO DE DIOS

 

LAS GRANDE DOCTRINAS DE LA BIBLIA

por R. C. Sproul

Traductora: Marcela Robaína

 

98 EL REINO DE DIOS

 

La historia mundial ha sido testigo de múltiples formas divergentes de gobierno. Las formas más comunes han sido las dictaduras basadas en el poderío militar, las repúblicas gobernadas por la ley, las democracias gobernadas por el voto de la mayoría, y dos tipos de monarquía -las monarquías constitucionales (en las que el poder del monarca tiene límites) y las monarquías absolutas (en las que la palabra del monarca es la ley).

 

El reino de Dios es una monarquía absoluta. Dios no tiene ninguna constitución externa que lo limite. No busca el consentimiento de los gobernados para ejercer su dominio sobre ellos. No está limitado por referendos ni por el voto de la mayoría. Su palabra es la ley; su gobierno es absolutamente soberano.

 

En cualquier monarquía, las virtudes del honor y la lealtad al trono son extremadamente importantes. No hay ninguna monarquía donde estos elementos sean más vitales que en el reino de Dios. No obstante esto, el pecado principal de la raza humana se funda en nuestra negación a honrar a Dios como Dios (Rom. 1:21) y en nuestra deslealtad hacia el Rey de Reyes.

 

El tema del reino de Dios es un motivo central que como un hilo atraviesa el Antiguo y el Nuevo Testamento. El tema pone el acento sobre el reinado de Dios sobre su pueblo. El Mesías que viene es anunciado como el Rey ungido de Dios que ocupará el trono en el cielo como el Rey de Reyes y el Señor de Señores.

 

El Antiguo Testamento apunta al reino como aconteciendo en el futuro. El Nuevo Testamento comienza con el anuncio de Juan el Bautista diciendo que "el reino de los cielos se ha acercado" (Mat. 3:2). La situación histórica es descrita con imágenes como que "el hacha está puesta a la raíz de los árboles" (Mat. 3:10) y que "su aventador está en su mano, y limpiará su era" (Mat. 3:12), lo que está indicando una proximidad radical. Fue la entrada a la historia del reino de Dios lo que el evangelio del Nuevo Testamento estaba anunciando. El mensaje de Juan de que "el Rey ya viene" estaba señalando la urgencia de los tiempos.

 

El acento de la propia predicación de Jesús también está puesto sobre el anuncio del evangelio del reino. Declara que el reino ha venido con poder y que está en medio de su pueblo. En su ascensión, Jesús le ordenó a sus discípulos que fuesen sus testigos en el mundo. Deben testificar el reino de Jesús como el Rey de Reyes. La posición presente de Jesús como Rey cósmico es invisible. El mundo ignora su soberanía o la niega. La tarea de la iglesia es dar testimonio visible de este reino invisible.

 

Jesús inauguró el reino de Dios. Ya ha ocupado su trono en el cielo. Pero es como si fuera un rey en el exilio, con unos pocos sujetos leales. Cuando regrese, consumará plenamente su reinado.

 

El Nuevo Testamento nos está indicando que el reino de Dios es tanto presente como futuro. Existe un "ya" y un "todavía no" en este reino. Ambos aspectos deben ser entendidos y aceptados por los cristianos. Considerar al reino como totalmente realizado o como un acontecimiento completamente futuro es violar el mensaje del Nuevo Testamento. Servimos a un Rey que ya ha ocupado su trono. Sin embargo, aguardamos su regreso triunfal en gloria, cuando toda rodilla se doblará delante de Él.

 

Resumen

1. El reino de Dios es un gobierno absoluto.

2. El tema del reino de Dios vincula el Antiguo con el Nuevo Testamento.

3. El Nuevo Testamento anuncia la inauguración del reino de Dios con la aparición de Jesús y su subsiguiente ocupación del trono.

4. El reino de Dios ya existe en la actualidad pero se consumará plenamente con su gloriosa venida.

 

Pasajes bíblicos para la reflexión

Ps. 10:16-18

Ps. 22:27-31

Daniel 2:44

Jn. 18:36

Heb. 1:8-14

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