60. EL NUEVO NACIMIENTO

Capitulo 60 EL NUEVO NACIMIENTO

 

LAS GRANDE DOCTRINAS DE LA BIBLIA

por R. C. Sproul

Traductora: Marcela Robaína

 

60 EL NUEVO NACIMIENTO

 

Cuando Jimmy Carter fue elegido presidente de los Estados Unidos de América se definió como "un cristiano nacido de nuevo". Luego Charles Colson, el hombre que hacía el trabajo sucio para la Casa Blanca de Nixon, escribió un libro que se convirtió en un éxito de librería y que se llamó Born Again ("Nacido de nuevo"). En dicho libro, narra su propia experiencia de conversión al cristianismo. Desde que estas dos personalidades popularizaran la expresión nacido de nuevo, esta se ha convertido en moneda corriente en el lenguaje moderno.

 

Describir a alguien como un cristiano nacido de nuevo es, técnicamente, una redundancia. No existe tal cosa como un cristiano no-nacido-de-nuevo. Un cristiano no regenerado (que no ha nacido de nuevo) es una contradicción de términos. Del mismo modo, un no-cristiano nacido-de-nuevo también es una contradicción.

 

Fue Jesús el primero en declarar que era una necesidad absoluta el nacer de nuevo espiritualmente para entrar en el reino de Dios. Le dijo a Nicodemo: "De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios" (Jn. 3:3). Esta oración condicional en la enseñanza de Jesús nos está señalando la condición universalmente necesaria para ver y entrar en el reino de Dios. El nuevo nacimiento constituye, por lo tanto, una parte esencial del cristianismo; sin él, la entrada en el reino de Dios es imposible.

 

La regeneración es el término teológico utilizado para describir el nuevo nacimiento. Se refiere a una nueva generación, una nueva génesis, un nuevo comienzo. Es más que "dar vuelta la hoja"; señala el comienzo de una nueva vida en una persona radicalmente renovada. Pedro nos expresa con respecto a los creyentes que "siendo renacidos, no de simiente corruptible, sino de incorruptible, por la palabra de Dios que vive y permanece para siempre" (l Pet. 1:23).

 

La regeneración es la obra del Espíritu Santo sobre aquellas personas que están espiritualmente muertas (véase Eph. 2:11). El Espíritu vuelve a crear al corazón humano, resucitándolo de la muerte espiritual a la vida espiritual. Las personas regeneradas son nuevas creaciones. Donde antes no existía ningún tipo de predisposición, ninguna inclinación o deseo para las cosas de Dios, ahora hay una predisposición y una atracción hacia Dios. En la regeneración, Dios siembra en el corazón humano el deseo hacia Él, deseo que de otro modo no estaría presente.

 

La regeneración no debe ser confundida con la plena experiencia de la conversión. De la misma manera que el nacimiento es nuestro principio, nuestra primera entrada a la vida fuera del vientre de nuestra madre, así también nuestro nuevo nacimiento espiritual es el punto de partida de nuestra vida espiritual. Tiene lugar por la iniciativa divina de Dios y es un acto soberano, inmediato, e instantáneo. El tomar conciencia de nuestra conversión puede ser un proceso gradual; sin embargo, el nuevo nacimiento es instantáneo. Nadie puede ser parcialmente renacido, como ninguna mujer puede estar parcialmente embarazada.

 

Teólogos de la Reforma enseñan que la regeneración no es el fruto ni el resultado de la fe, sino que la regeneración precede a Zafe como la condición necesaria para la fe. Tampoco de ningún modo nos predisponemos hacia la regeneración o cooperamos como colaboradores con el Espíritu Santo para que acontezca. No decidimos ni elegimos ser regenerados. Dios elige regenerarnos antes de que nosotros confiemos en Él. Para ser más precisos, después de que hemos sido regenerados por la gracia soberana de Dios, entonces sí elegimos a Cristo, actuamos y cooperamos con Él, y creemos en Él. Dios no tiene fe por nosotros. Es nuestra propia fe la que nos justifica. Lo que Dios hace es despertarnos para la vida espiritual, rescatándonos de la oscuridad, el sometimiento y la muerte espiritual. Dios hace que la fe sea posible y actual, despierta la fe dentro de nosotros.

 

Resumen

 

l. Todos los que son verdaderamente cristianos han nacido de nuevo.

2. Todos los que verdaderamente han nacido de nuevo son cristianos.

3. El nuevo nacimiento es la condición previa necesaria para entrar en el reino de Dios.

4. La regeneración es la obra soberanade gracia del Espíritu Santo.

5. La posición de los teólogos de la Reforma es que la regeneración precede a la fe. Es la iniciativa divina de Dios en la salvación.

 

EL ORDEN DE LA SALVACIÓN

Glorificación

Santificación

Justificación

Fe

Regeneración

 

Pasajes bíblicos para la reflexión

 

Deut. 30:6

Ezek. 36:26-27

Rom. 8:30

Titus 3:4-7

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