54. EL PECADO IMPERDONABLE

Capitulo 54 EL PECADO IMPERDONABLE

 

LAS GRANDE DOCTRINAS DE LA BIBLIA

por R. C. Sproul

Traductora: Marcela Robaína

 

54 EL PECADO IMPERDONABLE

 

Muchas personas temen y se preocupan porque en la Biblia hay un pecado que se describe como "imperdonable". Aunque el evangelio ofrece gratuitamente el perdón a todos los que se arrepienten de sus pecados, hay un límite colocado en el umbral de este crimen. El pecado imperdonable sobre el que advirtió Jesús se identifica con la blasfemia contra el Espíritu Santo. Jesús declaró que este pecado no puede ser perdonado ni en el presente ni en el futuro:

 

Por tanto os digo: Todo pecado y blasfemia será perdonado a los hombres; mas la blasfemia contra el Espíritu no les será perdonada. A cualquiera que dijere alguna palabra contra el Hijo del Hombre, le será perdonado; pero al que hable contra el Espíritu Santo, no le será perdonado, ni en este siglo ni en el venidero (Mat. 12:31-32).

 

Ha habido varios intentos por identificar este crimen específico que es imperdonable. Se lo ha asignado a crímenes tan horrendos como el homicidio o el adulterio. Sin embargo, si bien estos dos crímenes son pecados horribles contra Dios, la Escritura deja muy en claro que pueden ser perdonados si la persona que los cometió se arrepiente. David, por ejemplo, era culpable de ambos, pero fue restaurado a la gracia.

 

El pecado imperdonable con frecuencia suele ser identificado con la resistencia total y persistente a creer en Cristo. Como la muerte trae consigo el final de la oportunidad que una persona tiene para arrepentirse de su pecado y confiar en Cristo, la consecuencia de rehusarse a creer trae consigo el fin de la esperanza del perdón.

 

Si bien la resistencia total y persistente a creer tiene estas consecuencias no explica de manera adecuada la advertencia de Jesús relacionada con la blasfemia contra el Espíritu Santo. La blasfemia es algo que se hace con los labios o con la pluma. Involucra palabras.

 

Aunque cualquier forma de blasfemia es un ataque grave al carácter de Dios, se la suele considerar perdonable. Cuando Jesús considerarla en el contexto de sus acusadores que estaban afirmando que Él estaba en liga con Satanás, Su advertencia es seria aterradora. No obstante, sobre la cruz, Jesús oró para que los que habían blasfemado contra fuesen perdonados por causa de su ignorancia. "Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen" (Lk. 23:34).

 

Pero, sin embargo, si las personas han sido iluminadas por el Espíritu Santo hasta el grado de saber que Jesús es verdaderamente el Cristo, y luego lo acusan de ser satánico, han cometido un pecado que no tiene perdón. Los cristianos librados a sus propios recursos son capaces de cometer el pecado imperdonable, pero confiamos en que Dios en su gracia protectora guardará a sus escogidos de cometer dicho pecado. Cuando los cristianos fieles temen haber cometido dicho pecado, esta señal posiblemente ya nos esté indicando que no lo cometieron. Quienes cometan dicho pecado tendrán su corazón tan endurecido y se habrán abandonado tanto a su pecado que no sentirán ningún remordimiento.

 

Incluso en una cultura pagana y secular como la nuestra, las personas son reacias a blasfemar abiertamente contra Dios y contra Cristo. Aunque el nombre de Cristo es arrastrado por el barro cuando se echan ternos y el evangelio es ridiculizado con chanzas y comentarios irreverentes, la gente evita relacionar a Jesús con Satanás.

 

Si bien el ocultismo y el satanismo proveen un contexto de peligro inminente para cometer el pecado imperdonable, aunque la blasfemia radical ocurriera ahí, todavía podría ser perdonada porque habría sido cometida en ignorancia por aquellos que todavía no fueron iluminados por el Espíritu Santo. hace esta advertencia sobre el imperdonable debemos

 

 

 

Resumen

 

l. La blasfemia contra el Espíritu Santo no debe ser equiparada al homicidio o el adulterio.

2. La blasfemia es un pecado contra Dios que involucra palabras.

3. La advertencia original de Cristo era en contra de atribuirle las obras de Dios el Espíritu Santo a Satanás.

4. Jesús oró pidiendo el perdón de los blasfemos que ignoraban su verdadera identidad.

5. Los cristianos nunca cometerán este pecado por la gracia protectora de Dios.

 

 

Pasajes bíblicos para la reflexión

 

Mat. 12:22-32

Lk. 23:34

1 Jn. 5: 16

 

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