53. LA CONCIENCIA HUMANA

Capitulo 53 LA CONCIENCIA HUMANA

 

LAS GRANDE DOCTRINAS DE LA BIBLIA

por R. C. Sproul

Traductora: Marcela Robaína

 

53 LA CONCIENCIA HUMANA

 

Fue Cricket quien digo “que tu conciencia sea siempre tu guía". Este es un buen si nuestra conciencia ha sido instruida por la Palabra de Dios y dirigida por ella. Sin embargo, si nuestra conciencia es ignorante de la Escritura e sido cauterizada o endurecida por repetidos pecados, la teología de Jimmy Cricket puede ser desastrosa.

 

La conciencia juega un papel importante en la vida cristiana. Resulta vital, sin embargo, que la comprendamos correctamente.

 

La conciencia ha sido descrita como una voz interior de Dios que nuestra mente utiliza para acusarnos o excusarnos de los pecados. Incluye dos elementos básicos: (1) una conciencia o realización interna del bien y del mal, y (2) una habilidad mental para aplicar leyes, normas, y preceptos a situaciones concretas.

 

En Rom. 2:15, Pablo nos enseña que Dios ha escrito su ley sobre el corazón humano. La conciencia humana ha sido instruida por la revelación de la ley de Dios, que Él ha implantado en el corazón humano.

 

Las personas tienen una responsabilidad moral de que su conciencia les dicte. Es pecado actuar en contra de conciencia de uno. En la Dieta de Lutero declaró: "Mi conciencia está cautiva de la Palabra de Dios.... porque hacer contra la conciencia no tranquiliza ni estaría bien".

 

La respuesta de Lutero demuestra dos principios bíblicos importantes. En primer lugar, que la conciencia debe ser instruida o "hecha cautiva" por la Palabra de Dios. La conciencia puede ser mal enseñada o cauterizarse, o apagarse, por los pecados repetidos una vez tras otra. El pecado habitual o la aceptación de la sociedad del pecado nos pueden endurecer tanto que acallemos la voz de  la conciencia y pequemos sin ningún remordimiento.

 

Por otro lado, si nuestra conciencia nos convence de que algo es ilegal o pecaminoso, aunque en realidad no sea pecaminoso, igualmente estaría mal que lo hiciésemos. Hacer lo que consideramos mal, aunque no sea en realidad mal, es pecar. Pablo nos enseña que cualquier cosa que no provenga de fe, es pecado  (Rom. 14:23). En dicha instancia, actuar en contra de la conciencia no nos tranquilizaría ni estaría bien.

 

Resumen

 

1. La conciencia es una buena guía únicamente cuando ha sido instruida y dirigida por Dios.

2. La conciencia es una voz moral dentro nuestro que nos acusa o nos excusa de nuestras acciones.

3. Es un pecado actuar en contra de la conciencia.

 

Pasajes bíblicos para la reflexión

Lk. 11:39-44

Rom. 2:12-16

Rom. 14:23

Tito 1:15

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