Parte 3: ESTIPULACIONES ÉTICAS:

 Parte  Tres – ESTIPULACIONES ÉTICAS:

LOS SIETE SELLOS

(Apocalipsis 4-7)

 

Días de Retribución - Chilton

Una exposición del libro de Apocalipsis

Introducción

La tercera sección del tratado de pacto (comp. Deut. 5:1-26:19) 1 declaraba el modo de vida, en relación con el pacto, requerido por los vasallos, las leyes de ciudadanía en el reino. Como dijo Pablo, todos los hombres "viven y se mueven" en Dios (Acts 17:28); Él es el Fundamento de nuestro mismo ser. Esto significa que nuestra relación con Él es el centro de nuestra existencia, de nuestras acciones y pensamientos en cada área de nuestras vidas. Y en el centro de esta relación está su santuario, donde sus súbditos vienen a adorarle delante de su trono. Así que la mayor preocupación de la sección de las Estipulaciones es la completa consagración del pueblo a Dios, con una especial importancia atribuía al establecimiento de un santuario central:

El lugar que vuestro Dios escogiere de entre todas vuestras tribus, para poner allí su nombre para su habitación, ése buscaréis, y allá iréis. (Deut. 12:5; comp. todo el cap. 12).

Como observa Meredith Kline: "El requisito de centralización debe entenderse en términos de la naturaleza de Deuteronomio como tratado de soberanía. Tales tratados prohibían que el vasallo entablara cualesquiera acciones diplomáticas con un poder extranjero que no fuera el soberano del pacto. En particular, el vasallo no debía pagar tributo a ningún otro señor". 2 La centralidad del santuario ayudaba a subrayar el hecho de que era una imagen del Santuario en el cielo (Ex. 25:9, 40; 26:30; Num. 8:4; Acts 7:44; Heb. 8:5; 9:23).

Éste es también el énfasis de la sección sobre las estipulaciones en Apocalipsis. El pasaje abre con la ascensión de Juan al salón del trono de Dios, y esto proporciona el punto dominante central para la profecía como un todo: Todas las cosas son vistas en relación con el trono. Los juicios que son atados en la tierra fueron primero atados en el cielo. 3

Obviamente, un aspecto importante de la sección sobre las Estipulaciones en Deuteronomio es la Ley misma, la señal del señorío de pacto de Dios. Moisés tiene gran cuidado de recordarle a Israel una y otra vez el pacto de Sinaí, con los Diez Mandamientos grabados en tablas de piedra (Deut. 5, 9-10). De manera similar, esta sección de Apocalipsis (cap. 5) trata de un documento de pacto que, como las tablas de piedra originales, está escrito por delante y por detrás.

Las leyes del Pacto decretaban un programa de conquista de las naciones impías de Canaán: Israel derrotó a sus enemigos por medio de la aplicación del pacto. La guerra santa simplemente ejecutó la sentencia declarada en el tribunal; fue fundamentalmente una acción ética, judicial, que trajo la sentencia de muerte contra los impíos. 4 El programa de conquista, basado en la ley de Dios, emanaba así del santuario central. (Es interesante notar que, según se describe este programa en Deuteronomio 7, Moisés habla simbólicamente de "siete naciones" que habrían de ser destruídas). 5 Por supuesto, la ley hace provisión, no sólo para el juicio de los cananeos, sino también para los israelitas que apostatan del Pacto: Los que repudian la autoridad de Dios y siguen a otros dioses han de ser muertos, un juicio que, como los otros, procede en última instancia del altar del santuario central (Deut. 13:1-18; 17:1-13). 6

Como lo expresa con claridad Deuteronomio 20, este aspecto judicial del santuario es el centro aun de la guerra librada contra naciones extranjeras, más allá de las fronteras de la teocracia: las batallas eran consagradas por el sacerdote para la gloria de Dios y su reino del pacto (v. 1-4). Una guerra de esta clase era siempre precedida por una oferta de paz; si la oferta era rehusada, todos los hombres de la ciudad serían ejecutados. Kline explica la tipología: "En la oferta de paz de Israel (v. 10) y en el sometimiento de la ciudad gentil como tributaria de pacto a Yahvé (v. 11) estaba reflejada la misión salvadora del pueblo de Dios en el mundo (comp. Zac. 9:7 b, 10b; Lk. 10:5-16). El juicio de los que rehusan hacer la paz con Dios por medio de Cristo quedó demostrado en el sitio, la conquista, y el castigo de la ciudad que no quiso someterse (v. 13)". 7

Encontramos todo esto en Apocalipsis también - con la diferencia de que, como un juicio de pacto contra el Israel apóstata, los juicios una vez decretados contra los impíos gentiles son ahora desatados contra el desobediente pueblo del pacto, que había rechazado la oferta de paz. Al abrirse el libro del pacto, las criaturas querúbicas que llevan el altar exclaman: "¡Vengan!" - y los cuatro jinetes salen cabalgando a conquistar la tierra, trayendo destrucción y muerte en cumplimiento de las maldiciones del pacto, aplicando el juicio justo y santo del Santuario del cielo.

Otro tema principal de la sección de las estipulaciones en Deuteronomio es el requisito de aparecer en las festividades sagradas, que involucraban tres peregrinajes anuales al santuario central: por las festividades de Pascua/panes sin levadura (Rev.16:1-8), Pentecostés [Semanas] (Rev. 16:9-12), y los Tabernáculos [Las Cabañas] (Rev. 16:13-15). 8 El mismo orden se sigue en esta sección de Apocalipsis. El capítulo 5 contiene imágenes de la Pascua, donde vemos adoradores en el santuario dando gracias por "el Cordero que fue inmolado". El capítulo 6 toca el tema de Pentecostés (el aniversario de la entrega de la Ley en Sinaí): Se han quitado los sellos al libro de la ley del pacto, trayendo una serie de juicios según el modelo de Habacuc 3, una lectura en la sinagoga por Pentecostés. 9 Luego, el capítulo 7 nos introduce a una visión de la escatológica Fiesta de los Tabernáculos 10 , en la cual las innumerables multitudes redimidas de todas las naciones permanecen de pie delante del Trono con palmas en sus manos (comp. Lev. 23:39-43), alabando a Dios como su Redentor y su Rey (comp. Deut. 26:1-19) 11 y recibiendo la plenitud de las bendiciones prefiguradas en esta fiesta: "Y el que está sentado sobre el trono extenderá su tabernáculo sobre ellos. Ya no tendrán hambre ni sed, y el sol no caerá más sobre ellos, ni calor alguno; porque el Cordero que está en medio del trono los pastoreará, y los guiará a fuentes de aguas de vida; y Dios enjugará toda lágrima de los ojos de ellos" (Rev. 7:15-17).

 

Notas:

1. Véase de Meredith G. Kline, Treaty of the Great King: The Covenant Structure of Deuteronomy (Grand Rapids: William B. Eerdmans Publishing Co., 1963), pp. 62-120.

2. Ibid., p. 80.

3. Comp. Mat. 18:18, que dice literalmente: "De cierto os digo que todo lo que atéis en la tierra, será atado en el cielo; y todo lo que desatéis en la tierra, será desatado en el cielo". Al hacer juicios justos, los ministros en la tierra están manifestando el juicio del cielo.

4. Véase de Ray R. Sutton, That You May Prosper: Dominion by Covenant (Tyler, TX: Institute for Christian Economics, 1987).

5. Comp. Kline, p. 68.

6. Ibid., pp. 84ss., 94ss.

7. Ibid., p. 106.

8. Ibid., pp. 91-94.

9. M. D. Goulder, The Evangelists' Calendar: A Lectionary Explanation for the Development of Scripture (London: SPCK, 1978), p. 177.

10. Véase de David Chilton, Paradise Restored: A Biblical Theology of Dominion (Ft. Worth, TX: Dominion Press, 1985), pp. 44ss., 60.

11. Véase de Kline, pp. 118ss. 

 

 

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