Articulo 07- LA CREACIÓN DE TODAS LAS COSAS, LOS ANGELES, EL DIABLO Y EL HOMBRE

Artículo 7 - LA CREACIÓN DE TODAS LAS COSAS, LOS ANGELES, EL DIABLO Y EL HOMBRE

Dios el Creador de todas las cosas.

 

Este Dios bueno y todopoderoso, mediante su palabra que en El y con El es eterna, ha creado todo lo visible e invisible y lo mantiene y conserva mediante su espíritu que juntamente con El es eterno. Por eso testimonia David, diciendo: «Los cielos han sido hechos por la palabra del Señor y todo el ejército celestial ha sido hecho por su espíritu» (Salmo Ps. 33:6). Mas, conforme a las Escrituras, todo lo creado por Dios era bueno (Gen. 1:31), creado, además, para provecho y uso de los hombres.

 

Maniqueos y marcionitas

 

Por nuestra parte afirmamos que todas las cosas provienen de un fundamento único, original. De aquí que desechemos la opinión de los maniqueos y marcionitas, que en  forma atea enseñaban que existen dos  fundamentos del ser y dos naturalezas  o sea, la naturaleza del Bien y del Mal  y dos fundamentos originales y, por consiguiente, dos dioses enemigos: Un Dios del Bien y un Dios del Mal.

 

   Angeles y demonios.

 

De entre todas las criaturas sobresalen los ángeles y los hombres. Acerca de los ángeles dice la  Sagrada  Escritura:  «...El, que hace de los vientos sus mensajeros, y sus ministros del  fuego flameante»  (Salmo  Ps. 104:4). Y también: «¿No son todos ellos espíritus serviciales, enviados por causa y para bien de aquéllos que han de heredar la salvación?» (Heb. 1:14). En cuanto al diablo,  Jesús  mismo  testifica:  «Desde  el principio era un asesino y no permanecía en la verdad; porque en él no hay verdad. Si mentiras dice, dice de lo suyo; porque es un mentiroso y padre de la mentira» (Jn. 8:44).

 

  Por eso enseñamos que los ángeles han permanecido obedientes y están destinados para servir fielmente a Dios y a los hombres. Los otros, empero, cayeron por su propia culpa, fueron condenados al mal y son los enemigos de todo lo bueno y de los creyentes, etcétera.

 

El hombre.

 

En cuanto al hombre, ya dice la Escritura que en el principio fue creado bueno y a imagen de Dios y que Dios le puso en el Paraíso como señor de todo lo creado (Gen. 2:7 y 8). Es lo que tan maravillosamente ensalza David en el Salmo 8 (Salmo Ps. 8:6-9). Además, Dios le dio una compañera y bendijo a ambos. Manifestamos, por nuestra parte, que el hombre contiene dos elementos distintos en una sola persona: Un alma inmortal que al desligarse  del cuerpo ni  duerme ni muere y un cuerpo mortal, el cual, ciertamente, en el Juicio Final resucitará de entre los muertos, de manera que a partir de entonces, sea en vida, sea en muerte, permanece eternamente.

 

Las sectas

 

Condenamos el parecer de todos aquellos que se burlan de esto o que con razones sutiles niegan la inmortalidad del alma o afirman que el alma duerme o que es una parte de Dios. Resumiendo:

 

Condenamos todas las opiniones de aquellos que, apartándose de la sana y verdadera enseñanza, se refieren a la Creación, los ángeles, los malos espíritus y el hombre, conforme sobre todo esto nos ha sido trasmitido por las Sagradas Escrituras en la Iglesia apostólica de Jesucristo.

  

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